Un enigmático pistolero irrumpe en medio de una operación organizada por el FBI para desarticular a una banda de narcotraficantes. El hombre acaba con todos los mafiosos, aunque deja con vida a una agente infiltrada, Kathleen Boyle. El FBI identifica al agresor: es un asesino de élite que sólo mata a criminales. Y parece que está a punto de actuar de nuevo.