
Un simple show nocturno en una discoteca de un pueblo es motivo de perversión de un matrimonio. Su vida es bastante monótona, trabajan en una lavandería en la que no tienen vacaciones, no salen con amigos ni disfrutan de ningún placer. Un día deciden acudir a la discoteca en donde se encuentran con un espectáculo de travestis; desde el momento en el que conocen al protagonista sus vidas dan un giro radical.