
De casta de diosas viene, se trae aires de diva, sabe contar una buena historia; su instinto esencial es el de una aprovechada, y su mirada es la del amor. Cuando se forjó, se rompió el molde. ¿Quién es esta mujer? Es una musa al cien por cien. ¿Solamente en el Monte Olimpo? Difícilmente; llega tan mal el teléfono móvil allí arriba... ¡Solamente en Hollywood!Una buena noche, Steven Phillips (Albert Brooks), un guionista de Hollywood, disfruta de las mieles de recibir un premio humanitario, otorgado en el curso de una cena de etiqueta en tanto su enorgullecida esposa Laura (Andie MacDowell) e hijas le contemplan. A la maldita mañana siguiente, un joven ejecutivo del estudio le dice a Steven que ha perdido su creatividad yle rescinde el contrato. La autoconfianza de Steven recibe un buen varapalo; desea trabajar, pero ¿cómo puede hacerlo si se ha corrido la voz de que está acabado? Buscando consejo desesperadamente, Steven visita a su amigo, Jack Warrick (Jeff Bridges), un guionista de éxito envidiable, en su propiedad de Bel Air. Jack le confía a Steven que su propio apogeo actual se debe a una inspiración que le fue dada, no por una musa sino por La Musa. Steven no da crédito a lo que le dice Jack acerca de Sarah (Sharon Stone), una de las nueve hijas (las musas) del dios Zeus (bien conocido en la mitología griega). Las musas inspiran la creatividad, y una, Sarah, se ha establecido en Hollywood. Steven no tarda en consumirse ante la posibilidad de llegar a seruno de los clientes de Sarah. Como un favor, Jack acepta preparar un encuentro entre ambos.... Steven Phillips, tras su fulgurante éxito en Hollywood, entra en una crisis creativa que le lleva a quedarse sin trabajo. Un amigo suyo le recomienda los servicios de una musa, quien le sacó de un apuro creativo parecido al de Steven. A regañadientes, recurrirá a Sarah, la musa, una mujer con un encanto especial.