Un estudiante manifiesta su impaciencia por licenciarse en Arte, requisito imprescindible para participar en un intercambio con otros estudiantes en un desierto de un interés cultural que nadie se atrevería a poner en duda. Cuantos estudiantes allí se dan cita no parecen más interesados en constatar las costumbres del pasado que en dejar patentes las suyas para las generaciones arqueológicas del porvenir.