Un día Katsuta encuentra a Boss Izu de muy buen humor debido a que ha conseguido, en detrimento de su rival Yoshida, la financiación deseada para su obra. Katsuta no comparte su entusiasmo porque sabe que Izu no lo podrá realizar solo y tendrá que vender los derechos a otra persona. Katsuta intenta buscar una solución visitando a Fuyu pero en vez de encontrarlo a él encuentra a su hermana a la que había conocido años antes y de la que todavía está enamorado.