
Un noche que sale de copas con sus amigas, Melanie (Rachel Blake), encuentra al hombre perfecto (Sam Neil), ése que había estado buscando toda su vida. A la mañana siguiente despierta en el castillo de su príncipe azul, un nido de amor en una isla solitaria en el que él le declara su amor. Pero poco a poco la seducción y la pasión irán dejando paso a la decepción y a la obsesión; el cuento de hadas acabará convirtiéndose en una pesadilla en manos de un completo extraño.