
Benny dirige un taller de reparación de vehículos y tiene problemas en conseguir un cuidador para su hermana deficiente mental, Joon. Sin la adecuada supervisión ella tiene tendencia a quemar cosas y a crear problemas de orden público. Una noche, tras perder una partida de póker, se ve obligado a adoptar al primo de un amigo, Sam, que también padece trastornos de personalidad.