
En esta historia sobre la Primera Guerra Mundial se reconocen muchos de los habituales claves de Hitchcock. Empieza con un soldado británico que regresa a casa después de la guerra y descubre que ha muerto... bueno, no está realmente muerto. Simplemente el gobierno americano ha encontrado útil simular la muerte de Edgar con el fin de que el soldado asuma otro nombre y se dedique a buscar a un malvado nazi en Suiza. La persecución ha comenzado...... Un agente secreto es enviado a Suiza para liquidar a un espía de quien desconoce los rasgos personales. Otro brillante ejercicio de suspense y espionaje de Hitchcock, todavía en su etapa británica